21 de septiembre de 2007

ÉRASE UNA VEZ UNA CUARTA REPÚBLICA… Y HOY UNA QUINTA REPÚBLICA BOLIVARIANA…



Por: Erika Calanche Ramos

Érase una vez una Cuarta República llena de lujos, viajes, espectáculos, belleza, placeres, medios de comunicación que mostraban satíricamente tales vanidades y excesos de la elite venezolana representada por aquellos líderes y jóvenes políticos en su época, que según lo datado por la historia, se convirtieron en héroes liberadores del sistema dictatorial, para traer al país un sistema verdaderamente ignominioso, banal, desigual dándole el errado significado de democracia.

Tal democracia implementada en Venezuela fue deteriorando la infraestructura moral y ética del ciudadano, a su vez, decaían los sistemas de producción y se incrementaban los mecanismos de consumo, esta democracia de la mano con la teoría depredadora de la globalización sólo le daba al país la oportunidad de crecer pero como consumista, explotando mefistofélicamente el recurso humano o dicho en los términos de la Cuarta “la clase obrera y la clase media” quienes luchaban ciegamente con la fiel esperanza de calar a mejores niveles de vida, y en el caso especial de algunos de la clase media alta lidiaban para brincar el muro frívolo de la clase alta.

En tanto, las estructuras educativas de un primer nivel pasaron al último nivel de prioridades para los sistemas políticos aplicados por los partidos políticos y por ende, todas las organizaciones civiles e institucionales, se transformaron en agrupaciones con fines de lucro y monopolistas, a su vez, se turnaban o negociaban los períodos de gobierno. Realmente, lo lamentable es que la IV República más allá de haber sido ineficiencia, ineficacia, inhumanidad, marginalidad o lo que es igual exclusión social, se conmutó en un vicio ideológico de década en década, es decir, culturalmente los venezolanos nos intoxicamos con sistemas burocráticos, clientelista, corrupto, inmoral, ventajista, etcétera; en síntesis convivimos bajo un modelo egoísta y déspota que por más de cuarenta años llamaron Democracia Representativa.

Pero la historia cambia, cuando se suscita en las almas nobles venezolanas el tan popular dicho, “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que le resista”, en este orden de ideas, el pueblo venezolano hastiado de tanto querer y no poder, antes de que llegase los cien años, despertó del letargo ideológico y humano en el que yacía, salió a las calles a expresar con furia y llanto tanta frustración a causa de los sistemas que imperaba la IV República.

Muchos sabemos la historia, la mayoría la siente y resiente y la minoría la asume según sus intereses. En consecuencia a tanta inestabilidad social nace en el año 1.999 La V República Bolivariana de Venezuela, liderada por el actual presidente Hugo Chávez Frías, quien conjuntamente con el parlamento venezolano, cambiaron la naturaleza constitucional de nuestras leyes, asimismo, a través de los planes sociales: Misión Barrio Adentro, Misión Robinsón, Ribas, Sucre, Funda Ayacucho, UNEFA, CHÉ Guevara, Madres del Barrio, Plan Siembra Petrolera, Plan de Gasificación Nacional, MERCAL y otros que se han implementado para humanizar, sensibilizar y capacitar la conciencia de este noble pueblo que forma parte de esta mayoría.

Por demás está decir, el que tenga ojos que vea, ya que la verdad se basa en hechos, no en diseños imaginativos y especulativos. La V República Bolivariana, está representada por todos los venezolanos partícipes en ella para el fortalecimiento social y el crecimiento humano. Sin embargo, en esta nueva fase de nuestro país, también hemos lidiado con la herencia cultural de la antigua República, pues, el verdadero cambio de la conciencia social y la corresponsabilidad ciudadana se concibe plenamente desde el mismo momento en que cada venezolano valore el principio humano de lo que somos y porque estamos, involucrarnos y sentir por la necesidad del otro para tenderle la mano, igualmente, cuando se aprehenda el significante de la Constitución de la República Bolivariana y haga de estas leyes el quehacer cotidiano en el ejercicio de sus deberes y en la comprensión de sus derechos.

En este sentido, exhorto a la mayoría que está identificado con este proceso de cambios, que sientan desde el alma la trascendencia significativa de lo que actualmente debemos sembrar y el significado propio de este proyecto social humanista que pretende engrandecer la soberanía de la América Latina, el cual le hemos llamado Democracia Participativa y Socialismo Bolivariano, ya que de este modo, seremos una sociedad dignamente justa, ciudadanos en su mayoría éticos y vocativos para el servicio humano, teniendo así una tierra cuidada y valorada por sus hijos. Finalmente, con mucha tristeza e impotencia debo decir que aún coexisten en nuestro pueblo gente cargada de los vicios de la érase IV República de los Estados Unidos Capitalista que limitan el proceso de cambio que profesa el líder de ésta Revolución y el sublime pueblo venezolano, por tal razón, "necesario es vencer estos vicios y vivificar nuestra condición de ser mejores ciudadanos".

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