27 de junio de 2007

¿QUÉ SIGNIFICA SER PROFESIONAL DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL?, ¿CUÁL ES NUESTRO FUNDAMENTO ÉTICO? Y ¿PARA QUIENES NOS FORMAMOS?

Por: Erika Calanche Ramos


En las escuelas donde se forman los colegas, se pregunta por lo general al aprendiz en el transcurso de la carrera, el significado de ser comunicadores sociales, es lamentable decir que la mayoría responde: “ser comunicador social es tener la capacidad para redactar, para hablar en radio y hacer producción audiovisual… para ser periodista es necesario tener buena imagen para estar en la televisión y por demás tener suficiente dinero para acceder a la tecnología cosa que si los medios se abarrotan de profesionales el comunicador podrá montar su propia productora… entre otras respuestas - la cual justifico más no critico - ya que es aún obvio el desconocimiento del significado propio de ser especialistas en ésta área.

¿Qué significa ser Profesional de la Comunicación Social? Humanamente ser profesional de la comunicación social implica una profunda relación con las personas, involucrarse y conocer la estructura psicológica, económica y cultural en las diversas clases sociales, es decir, conocer el significado del público masivo al que deben su rol laboral. Asimismo, el profesional en el área debe tener un sentido de identidad nacional con el objetivo de producir mensajes, que destaquen y conserven los valores culturales y principios del ciudadano con su patria. Por otra parte, la dirección de la investigación debe orientarse hacia los intereses del colectivo que conforma la estructura comunal que a su vez constituye la sociedad y no avocarse a los intereses de modas y personalistas. Lo expuesto se resume en el saber nacional, el saber hacer, el saber creer, el saber valorar, el saber ético y el saber simbolizar.

En este sentido, el significado que se le ha otorgado al oficio de la comunicación social según el diagnóstico del autor, presenta deficiencia congénita en el campo académico que deben ser corregidos con el objetivo de alcanzar un nivel de conciencia encaminado a un sentimiento de responsabilidad social. He aquí el principio deontológico del comunicador social, en el cual, la función de la ética en el ejercicio periodístico debe centrarse en el razonamiento del desempeño individual contribuyendo a través de la palabra para reforzar los criterios personales y el respeto por los ajenos.

Por ello, es imprescindible que la labor periodística sea concebida en base a la realidad, ya que no solo se trabaja para si mismos, tampoco para convertirse en líderes de opinión, ni para hacer que otros repitan lo que el profesional diga, sino para contribuir a que las personas formen sus propias ideas de lo que sucede en el mundo.

Continuamente, cabe destacar la segunda interrogante ¿Cuál es nuestro fundamento ético? Es oportuno expresar que los códigos de ética por los que se rige el profesional no sólo son reglamentos de trabajo, pues también son una serie de normas que se inculcan al profesional con el objetivo de formar en el mismo un estado de conciencia propio al bien social. En tanto, es curioso que los códigos de ética tienen por principio: la defensa de la libertad de expresión y la responsabilidad del periodista ante el público... pero de un modo incongruente terminan los profesionales por representar a los intereses de la empresa, respondiendo a una conducta narcisista más que a la convicción de prestar un servicio.

En este sentido, nuestro fundamento ético o como bien diría el autor “vocación” es servir - con tal honestidad escrita - al servicio de buena educación, buena formación e información al colectivo. De modo que los fundamentos éticos no valen en sí mismos, pues solo tienen valor cuando la formulación y aceptación se disponen a conformar su comportamiento, es decir, cuando se asume la convicción personal que lo escrito es la mejor manera de ejercer la profunda y compleja tarea de comunicar a las sociedades. Por ende, la referencia a la ética no sólo es retórica, como lo expresó un colega en días pasados al leer los artículos que publica esta servidora, pues lo que acá se plantea es necesario para el adecuado proceder del comunicador social y en general todo aquel que se prepara en cualquier área profesional.

Por su parte, está demás decir que el camino del comunicador social es intrínseco y siniestro, ya que su actividad no se desarrolla en un campo neutral, pues, existen intereses y diversas presiones que pretenden por lo general dar énfasis a las leyes del mercado, al beneficio propio y a la agresividad competitiva. Sin embargo, colegas se debe tener presente que el perceptor es un ser humano y por lo tanto, es necesario hacer valer las exigencias netamente humanas por encima de aquellos intereses que son bien sabidos por muchos que ejercen e incluso por varios estudiantes de la carrera que han expuesto a viva voz este factor que quebranta el rol de la comunicación.

Otro aspecto relevante en el fundamento ético al que nos debemos, es que la información debe corresponder con la verdad y la objetividad, y este punto no es novedad alguna, ya que se ha discutido y puesto en la mesa redonda en cantidad de ocasiones, incluso no cabría en estas páginas la cantidad de autores que en el mundo han analizado este dilemático tema.

Pero se mencionará a Porfirio Barroso, escritor del libro “Deberes del Periodista” (1992) quien de un modo muy acertado expuso: “Entendemos al servicio de la verdad y objetividad como emisión de una información de forma falseada, interesada o manipulada, y consideramos que la verdad y objetividad son tan necesaria para la información periodística que sin ellas la comunicación deja de ser información para constituirse en propaganda o manipulación” (p.78).

Lo antes expuesto, abarca parte de la problemática que se debate actualmente en nuestro país, donde profesionales del gremio difieren unos con otros, entre los que defendemos estas teorías y los que defienden la teoría de una praxis mercantilista en el quehacer periodístico. Sin embargo, es ineludible que el comunicador social asuma más allá de ser un protagonista importante en el devenir social, corresponda a la sensibilidad de conciencia profesional apegado a la verdad que influye sobre el colectivo y no la verdad (falsa) que diseña la política editorial del medio (impreso o audiovisual), a la honestidad y la responsabilidad, ya que es consabido la enorme tarea que tenemos a través del verbo de informar y orientar a la sociedad.

Y la gran pregunta para cerrar con broche de oro es ¿Para quienes nos formamos? Comprendiendo lo antes planteado, quizás sea un demás esbozar esta pregunta. Sin embargo, es indispensable decir que nos formamos para la gente que nos lee, que nos ve y que nos escucha, quienes integran lo que llaman las nuevas teorías sociedad de masas. Nos formamos para seres humanos que creen, sienten y en su mayoría padecen de los sistemas políticos, económicos y sociales impuestos.

Nos formamos para servir y defender las causas de los débiles que también son la mayoría, de un modo más explícito, nos formamos para niños, jóvenes, adultos y ancianos sin que sea relevante la condición social (A, B, C, D o E) dividido así por los poderes comunicacionales, es decir, nos preparamos en el área para formar e informar sin exclusión; nos capacitamos para las madres, padres e hijos, para los negros y los blancos.

Nos capacitamos igualmente para judíos, católicos, cristianos, evangélicos, budistas, santeros, entre otros sin excomulgar a las personas por sus creencias religiosas. Para las personas que políticamente se identifican con la izquierda o la derecha, los republicanos o los demócratas, en nuestro país los rojitos, los azulitos o los “ninis” conceptualmente denominados idiotas (concibiendo el significado real de esta palabra). En síntesis, colegas nos formamos para servir profesionalmente al ser humano con sensibilidad, ciertamente la tarea es compleja entendiendo que también somos parte de esa humanidad y que poseemos una estructura ideológica con la que nos identificamos, pero ante eso debe prevalecer la dilemática objetividad para escuchar y respetar todos los ángulos que hacen este mundo tan ininteligible.

15 de junio de 2007

DETRIMENTO SOCIAL PARE HIJOS DE LA CALLE

Por: Erika Calanche Ramos

Antes de iniciar el desarrollo de éste artículo, pido a las lectoras y los lectores que fijen la mirada en los ojos de un niño (blanco, negro, pobre y rico) e internalicen que sienten con el reflejo genuino de esos ojos que aún tienen la gracia divina de ser niños.

Este tema que desde una óptica quizás subjetiva por parte del autor, ha sido subestimado por los políticos, sociólogos, economistas, madres, padres e hijos; que a su vez ha sido discutido, estudiado, visto, vivido y expresado. En este orden, muchas sociedades incluyendo la nuestra han asumido “los hijos de la calle” como parte de la cotidianidad, ya que el hecho se es permisible y tolerado, pues, se les mira en el andar y con un reojo se dice entre labios “que broma cada día hay más de ellos por culpa del gobierno”, otros le ofrecen comida, les dan dinero e incluso algunos de almas más nobles crean instituciones sin fin lucrativo para salvarlos de su hogar (las calles).

Sin embargo, este hecho tan sobrellevado, efecto de muchas causas, es responsabilidad de todos los seres humanos que integramos las sociedades que paren nuestros niños que se abrigan en las calles. Pero, en este artículo no se pretende únicamente señalar responsables, también se procura exponer cuales son y han de ser los posibles óvulos y espermas que han fecundado y fecundan a nuestros hijos adoptados por las amargas calles. En tanto, considerando los psicoanálisis sociales, la infección moral y educativa de los valores, principios y sentir humano, es la causa (óvulo-esperma) fundamental de ésta situación lúgubre, por ende, las acciones de cada individuo como madre, padre, hijo y hermano, intervienen sobre manera en los valores del núcleo familiar.

Aunado a lo expuesto, otra causa es todo lo que implica los procesos educativos, de formación, información y comunicación para la sociedad masiva. Y aunque esto no sea perceptible de un modo conciente, absolutamente todos los mensajes que se emiten y reciben diariamente a través de las diversas formas y sistemas de comunicación, influyen en el subconsciente de cada ser humano. En este orden de ideas, los medios de comunicación de masas son elementales en este proceso, generándose en este punto una escabrosa encrucijada dilemática “la razón pedagógica Vs. los intereses mercantilistas”.

Quizás muchos se preguntan ¿Cómo es que los medios masivos de comunicación son responsables de que nuestros niños duerman en las calles?, pues si, también son responsables, y explico: los trabajadores del oficio masivo comunicacional a través de su genuina y admirable tecnología producen y venden a nuestra conciencia un modelo de persona que desvirtúa la naturaleza humana. Por ejemplo: diseñan personajes o prototipos novelísticos como el de la mujer pobre que intima con el hombre millonario, queda embarazada, sola y a la deriva en la vida, pare a su hijo lo deja en la calle, con suerte, que en las novelas siempre alguien caritativo consigue a la criatura y lo adopta…ella se vuelve loca, va presa, luego de un capitulo en otro se transforma en la mujer profesional y luego millonaria despiadada que busca incesantemente ese hijo que algún día dejó.

Lamentablemente, la realidad es otra y es conocida mis apreciados lectores, pues nuestros niños aún duermen y se forman en la calle, lo razonablemente ocupante, es que se adaptan y acostumbran a ese modo de vida (sobrevivencia salvaje) la cual, según mi visión son y serán en su mayoría almas en el abismo, para no decir de un modo pragmático inadaptados y marginados sociales. Por otra parte, nuestras mujeres las más jóvenes en su mayoría aprehenden el personaje del ejemplo expuesto. Aunado a ello, la figura del hombre y padre que se vende a la sociedad es déspota y machista, por ejemplo: El hombre millonario que se mencionó en el ejemplo anterior, consentido de lujos y placeres se ve obligado a dejar la mujer pobre porque su familia no lo acepta, además se casa con la mujer que lo representa o de su mismo estatus social, dejando claro que no la ama; otro personaje, es el hombre malo de clase media acomplejado que usa y veja a la mujer dedicado a la trampa y la ambición para elevar su estatus social, que por lo general termina en la cárcel. Y así un sin fin de ejemplos de personajes que diseña la industria televisiva y del cine, pero utilizo éstos porque son los que directamente ejercen sobre las conductas de las mujeres y los hombres, es decir, son los efectos del tema tratado.

Asimismo, los sistemas gubernamentales o las políticas aplicadas en las diversas sociedades inmersas y victimas de esta situación vivencial, deben dirigirse a la transformación del individuo de manera positiva, regulando a través de las leyes estos mensajes subliminales y manipuladores que producen estos medios masivos (Televisión, Cine, Radio, Prensa e Internet), que fungen en detrimento de la sociedad. Obviamente, es preciso destacar que las regulaciones y los mandatos legales no son bien vistas ni aceptadas por éstos mercaderes comunicacionales, ya que son asumidas y peor aún, vendidas (difundidas) a la sociedad con el significante de: represión, mordaza, falta de libertad, dictadura, uniformidad o unilateralidad, y muchas otras que vemos en algunos medios que se oponen a los cambios morales que propone la Ley de Responsabilidad Social aprobada por la Asamblea Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela a través del Ejecutivo Nacional (Hugo Chávez).

En verdad les digo, la solución no es diseñar albergues para nuestros niños, aunque debo agradecer a todo aquel que lo hace con el alma; no es darles de comer un día, no es en peor caso, girar la cara a un lado para hacer en cuenta que no están en las calles, ni menos decir entre labios “Dios que pobreza afea nuestras calles por culpa del gobierno” o “pobrecitos esos niños”. No, simplemente actuar de la manera más humana, sentir que somos responsables, actuar en la vida con el principio y el valor de educar nuestros niños tanto los que están en el hogar y como los que duermen en las calles, desempeñar acciones de amor entre unos y otros, aunque les suene a palabras bíblicas que de hecho lo son. Exigir calidad cultural y humana a esos medios que nos educan y nos forman de manera implícita o virtual. Concienciar que somos, a qué venimos y qué formamos. Sin más apreciadas mujeres y apreciados hombres, esta desde mi sentir, estas son algunas curas a esta mala praxis política y social que embriona nuestros niños de la calle.


13 de junio de 2007

LA DIESTRA DEL PODER ES EL SINIESTRO DE LA ÉTICA COMUNICATIVA


Por: Erika Calanche Ramos

La diestra del poder trae consigo el siniestro de la ética profesional de muchos comunicadores sociales. En tanto, cuando se hace mención de la perspicacia del poder y más aún de la influencia que tiene ésta sobre los medios de comunicación para las masas, se está hablando de lo que coloquialmente los profesionales del medio conocen como palangre, y ¿qué es palangrismo? Para los expertos en la materia, no es más que un zorro viejo negociando con la pluma de un periodista, o lo que es igual un periodista negociando su ética profesional con un zorro viejo.

En consecuencia, el resultado de ese trueque es una nefasta subjetividad que desfavorece la certeza en la información, y no se dice veraz, puesto que la veracidad es relativa, sólo la determina el perceptor según su condición humana, intelectual y correlativa, percatándose de cuando está siendo seducido o manipulado por mensajes tergiversados. Sin embargo, existe una razón por la cual ha sido difícil mejorar los sistemas de comunicación política, ya que ésta depende en gran parte de las elites, quienes no tienen una concepción adecuada respecto a la necesidad imperante ante los cambios. Por lo tanto, si las elites no tienen formación no pueden transmitirla al pueblo. Y si no existe la voluntad de instaurar cambios, entonces no habrá un futuro próspero en este aspecto.

Y se hace referencia de elites, porque es este grupo el que domina o impera sobre las masas sociales, ya que son estas las que manejan económicamente los diversos sistemas de producción y desarrollo de la sociedad, de modo que, es preciso mencionar que los dueños de los diversos medios de comunicación social o lo que se ha denominado las empresas de información, siendo personas jurídicas con suficiente poder literalmente para ofertar a la sociedad en general (baja, media y alta) lo que en su política editorial le resulte conveniente; quienes igualmente lideran el tan discutido punto del Cuarto Poder.

Asimismo, los comunicadores sociales o periodistas no son más que hormigas de la información, ya que en su labor investigan, procesan y la reina decide si este platillo será consumido o no por las masas. Es decir, el profesional está condicionado a esa política editorial que se mencionó en el párrafo anterior, por lo que su objetividad y ética es puesta entre la espada y la pared. En este sentido, no es adecuado hablar de objetividad en el comunicador sino de ética, pues está en su esencia como ser humano integral y en su conciencia vender o no su pluma a estos zorros que luchan estratégicamente por el poder político. Y es que el poder político no debe ser en su naturaleza negativo, pero quienes dirigieron éste poder transformaron y desacreditaron el significado e incluso el significante de la política y el poder mismo.

Por ende, los cambios estructurales que se están gestando en todas las sociedades implican ineludiblemente esta necesaria redefinición del modelo económico y político (Socialismo vs. Capitalismo), debido a la consecuencia que tienen sobre las esferas colectivas y muy directamente sobre las relaciones del poder. En tanto, la dimensión de la política es todo aquello competente a los modos de convivencia, a las vivencias en conjunto de seres humanos y de instituciones. Aunado a lo expuesto, la democracia está plenamente asociada con la comunicación, de hecho sustenta y propicia la vivencia democrática, se puede decir entonces que Venezuela se rige bajo doctrinas ideológicas libres, tanto que se ha pecado en el libertinaje.

Conformemente, al existir en la comunicación la posibilidad de concretar acuerdos a través de debates sustentados en los principios humanos y morales que beneficien la sociedad e igualmente esparcir entre la sociedad civil estos acuerdos, la democracia se convierte en un sistema que permite la pluralidad de opiniones y la posibilidad de discutir sin ofensas ni represiones lo que puede ser bueno para TODOS y no para un grupo minoritario de la sociedad, que por demás gritan sin fundamento ideológico que Venezuela es gobernada bajo doctrinas dictatoriales, lo peor es que ese grito ofensivo se difunda en poca escala y sin la voz o el voto de la mayoría.

Por otra parte, ha sido un dilema que las empresas de la comunicación, promuevan discursos absurdos en contra de la Ley de Responsabilidad Social, ya que ésta resguarda los intereses del consumidor y la cultura autóctona del país. Además, es una manera legal y estimable de controlar tanta violencia y pornografía que se vende a cualquier hora, ¿es ésta cultura indigna la que se desea dejar de herencia a las generaciones próximas? Al mismo tiempo, los medios representan un enlace donde convergen tanto la sociedad civil como el poder político. También, manifiestan para ambas vertientes y alimentan con esta las amplias nociones de convivencia política de la nación o el pueblo mismo.

En conclusión, los medios según las concepciones teóricas son un sistema depurador y mediador que construye matrices de opinión que no son una copia fiel de lo que ocurre en las sociedades. Así, las sociedades producen sus insumos y los medios los reelaboran, inclusos con intereses provenientes de los mismos sectores sociales. Es por ello, que los medios y sus comunicadores jamás serán objetivos, a no ser que la objetividad sea una categoría que sirva a los intereses de un sector social.

12 de junio de 2007

“ES NUESTRA INJUSTICIA LA QUE SE REVELA CONTRA NOSOTROS MISMOS”

Por: Erika Calanche Ramos

Se titula este artículo con palabras que expresó el más apasionado de los hombres que haya existido y que existió en la historia y en los tiempos, hombre revolucionario en su esencia y que ha inspirado a muchos en esta lucha justa de cambios. En su verbo, anunció a hombres y mujeres que la verdad no son los templos ni los grandes imperios, pues, dejó dicho y escrito por sus seguidores, que la verdad es cada ser humano en su propia esencia y conciencia basada en la divinidad del amor.

No obstante, teniendo en cuenta lo que relata la historia, 1974 años después de la crucifixión del Galileo “Jesús de Nazaret”(año 33 DC nueva era), son muchos y dignos los hombres que han logrado concebir esta verdad. Con gran sentir en el alma, se hace referencia a lo antes expuesto, porque la sublime y valuable expresión de mujeres y hombres de nuestra nación y de otros pueblos, es una fiel demostración de que la fuerza de su espíritu late en los corazones de los que ahora claman un mundo más justo.

Es un pesar aún decir, que la historia es la misma sólo cambian los tiempos, pues el ser humano de un modo muy complejo se debate en una lucha constante entre lo bueno y lo malo, es decir, entre el amor y el odio, la humildad y el orgullo, la sencillez y la vanidad, la equidad y la iniquidad, la compasión y la severidad, la libertad y la opresión, entre otros tantos dilemas que de generación en generación, serán motivos para que muchas personas y pueblos oprimidos luchen dignamente en contra de estos templos que se disfrazan de Dios con grandes y majestuosas edificaciones con esencia corrupta, morbosa e indiferente a la dolencia y necesidad humana; en contra igualmente, del imperio mefistofélico que envenena el alma y la conciencia de su pueblo y de otros pueblos seducidos por la ambigüedad de los excesos y la extravagancia consumista que ellos han llamado globalización de consumo.

Pero la historia y la vivencia humana, también dejan claro, que todos los grandes imperios caen y éste imperio caerá por su propia injusticia y los jueces más allá de ser el Gran Dios, será cada mujer y hombre de buena voluntad desde su propia conciencia y el sable que liquidará cada uno de estos fatuos poderosos ha sido y serán sus propios vicios, sus propios venenos, pues la vida misma es un sabio proceso de causa y efecto.

Por otra parte, se hace honores en este texto a las valiosas y valiosos, heroínas y héroes, libertadoras y libertadores de los pueblos que yacían en el despotismo, en nuestra fértil tierra venezolana y más allá latina y sur americana: Manuelita Sáenz, Guaicaipuro, Miranda, Bolívar y muchos otros que encabezaron el inicio de una gran batalla que hemos heredado. En este sentido, nuestra patria colmada de tanta injusticia decidió en 1999, a través del sufragio escoger un líder que al igual que su gente clamara a viva voz por estos cambios radicales necesarios para que aflorara con pasión el amor, la bondad, la responsabilidad humana, la equidad y la soberanía, en otras palabras, emerja como el Ave Fénix (mitología griega) desde sus propias cenizas, la democracia participativa que no es más que el mismo “Socialismo”.

En este orden de ideas, el Socialismo es en su propia esencia, todo lo que profesó el gran Maestro Jesús, es lo mismo que hoy los líderes del bien expresan, entre tantos y aunque no sea reconocido por un sector, los venezolanos patriotas y me incluyo a través del sufragio legítimo elegimos un líder Hugo Chávez que hoy nos representa como presidente de nuestra República Bolivariana, quien nos manifiesta este sentir social que expongo, y téngase bien en cuenta que no se pretende comparar un hombre con otro, simplemente se expresa con la verdad, que en nuestros pueblos latinos de un modo general han emergido mujeres y hombres que lideran y gobiernan nuestros países del sur para unificar el bien social y que a su vez han asumido con responsabilidad lo que muchos claman en silencio con hambre, pobreza y necesidad, consecuencia o efecto de los excesos o causas de la minoría.

Asimismo, es preciso aclarar que en estos tiempos se suman a estos poderes oligárquicos lo que ellos mismos denominaron cuarto poder (Mass Medias) o Medios de Comunicación, pero no al servicio de las masas, sino al servicio del monopolio y como en muy repetidas oportunidades se ha dicho, simplemente es un cuarto poder que oferta una vitrina que deteriora los valores y principios humanos. Sin embargo, se induce que el ingenio tecnológico en toda su esencia de innovación, no debe ser recurso alienante y para la corrupción, por el contrario debe ser una herramienta para la educación, la formación, la interrelación de valores y culturas, el entretenimiento y la información.

En consecuencia, deben ser estos medios, el reflejo de todos los seres humanos sin distinción de clases sociales, sin distinción de razas, ni prejuicios o complejos que marginan la naturaleza a la que se debe todo ser humano: amor, igualdad, justicia y libertad, siendo éstos, los principios que motivan a las mayorías. Y es necesario ser reiterativo en esto, tal y como se señaló en párrafos anteriores, es un asunto de causa y efecto, es decir, todos somos un todo, tanto los ricos como los pobres, por ende, la infección de un sector también se refleja en el otro sector, es decir, afamado imperio, is the feed back.

Todo lo expuesto no es novedad alguna, pues se ha dicho y se dice actualmente con plena libertad, se ha escrito y se escribe actualmente con plena libertad, se ha deliberado o debatido y se delibera o debate actualmente con plena libertad, claro teniendo en cuenta los últimos acontecimientos, se exceptúa en estos procesos para un dialogo consensual (debate) a los soberbios y orgullosos. Pero, la libertad es violentada y sesgada por el imperio. Y pobre de aquellos líderes que en tiempos pasados y aún hoy en plena libertad, expresen en las grandes organizaciones mundiales los abusos, libertinajes, atropellos y crímenes de los tiranos, porque serán colocados y expuestos de un modo radical en el muro del absolutismo, muro que no es formado con rocas ni cementos, pues, este muro de la nueva era es ese cuarto poder (lacayos), que aniquila, extermina y expulsa de la palestra estas voces que profesan la verdad, este muro simplemente silencia toda voz justa. En tanto, detrás del muro los estrategas del gran poder a espaldas de los silenciados.

Definitivamente, el motivo de estas palabras libremente expuestas y escritas, las inspira mi hijo, tus hijos y los hijos de todos los pueblos que los inicuos llaman “tercermundistas” y que los justos llamamos “nuestra tierra digna”, que los apátridas gritan sin fundamento ideológico “dictadura” y que los patriotas cantamos “patria y socialismo” y me niego a decir muerte porque nos debemos vivamente a este logro humano, y sin el Socialismo, tendremos el letargo de la democracia representativa que es muerte en vida. En conclusión, les obsequio estas palabras que nacen de mi alma para la reflexión: “He visto los ojos de aquel mirar con desprecio y asco el rostro desfavorecido de aquellos que en igual condición que aquel, necesitaba ser atendido con la mano misericordiosa del amor” Erika Calanche Ramos (2007).