7 de octubre de 2010

Circo Beat en Venezuela: Quinta columna y oposición se hacen favores mutuos para entretener a Wall Street.

Por: Erika Calanche Ramos

La carpa se montó, damas y caballeros tomen asientos, a continuación se narrará el espectáculo de la politiquería venezolana con la participación de los famosos actores que integran la Quinta Columna amparada en el poder quienes disfrazados de Patria Socialista fungen para la Patria Capitalista y las mesas unidas de negociación llamados oposición.

El escenario del proceso eleccionario para el Parlamento en Venezuela logró medir el costal de detritus que aborda la revolución, quienes enmascarados de revolucionarios se posan en cargos importantes del motor ejecutor de las políticas del Gobierno Revolucionario, he aquí la traición y la inmoralidad que expone a la decadencia la noble acción y el idealismo de aquellos que verdaderamente obran por este proyecto socialista, comunista, humanista que aspira ser económicamente equilibrado.

En esta tragicomedia se concentra el misterio de dinero y poder que se disputa la Mesa de la Unidad Democrática con la Quinta Columna [1] entre abrazos y sarcasmos públicos. Empero, se consolida el amor de los apasionados por esta lucha de cambios respaldada en la esperanza de la mayoría que participa para ser favorecida en este sistema clasificatorio de la sociedad. Muchos no vienen a esta carpa en busca de cobre, sólo vienen a discernir la realidad del pasado para enfocarse en acciones para un futuro de libertad.

Es lamentable pero todos y todas somos víctimas del juego de este Circo, difamaciones mediáticas y culebras se disparan sin conciencia y piedad a la sociedad. Ciertamente, muchos tendrán un instante sutach de gloria, pretendiendo devastar esta nación, utilizando y burlando la mística de los pobres en su nobleza de amor, aspiración y esperanza.

Si enfocamos este proceso desde una óptica reflexiva, se puede comprender que los resultados no implican una derrota, tampoco es una señal numérica a la que se le deba buscar una pata más para tergiversar los números porcentuales de diputados que ingresarán en el parlamento para hacer políticas justas si se vincula con los principios y valores éticos. Contraria a la consigna politiquera que trae consigo el maletín de aquellos que rinden lealtades a las filas del enemigo (imposibilita la prosperidad de la mayoría) por motivos económicos, ideológicos e incluso étnicos, siendo estos sub grupos y organizaciones potencialmente desleales al colectivo mayoritario, pues su fin es negociar al Wall Street los ingresos de este país y de las tierras benditas de recursos naturales de la América Latina y de otros países que se puedan devastar.

Por otro lado se encuentran los actores que no cacarean sus acciones y sin protagonismo obran y logran mucho más que todo aquel que se enviste en el falsas promesas (demagogia), esta mayoría exhorta a todos los que representan las líneas de mando oficiales a la sanción de todo aquel que en las filas de la Revolución funjan en detrimento del Proyecto “Simón Bolívar”. De manera que, no se debe consentir la demagogia y la corrupción en este proceso, pues de lo contrario se le abren las puertas a la pasada inconsciencia de la IV República y lo que es peor, se imitan acciones desvergonzadas adequista y copeyanistas; careciendo de moral para el pueblo que les otorgó el voto de confianza para ejecutar en sinergia políticas socialistas, NO politiquería monopólica.

En tal sentido, no se debe hacer brecha a la decadencia de un proyecto genuino de país, que va mucho más allá de las fronteras venezolanas, pues este modelo es parte de Latinoamérica y el Caribe para fortalecer nuestras sociedades resguardando el sentido de pertenencia e identidad nacional y todo recurso que nos brinda esta nuestra casa (el planeta y su tierra fértil). Pues, respaldando nuestras culturas se merma el consumo desmedido de la droga mediática y cultural de Hollywood (industria de producción ideológica mundial) que muy plácidamente se nos brinda.

Sin embargo, Venezuela como escenario tiene una ventaja y es que el líder de esta causa va en la línea correcta, “con o sin la verruga” y según los adversarios “su soez vocabulario”, ha planificado y ejecutado proyectos acertados para otorgar la mayor suma de felicidad posible. Ahora bien, la política como se ha mencionado en otros análisis, no es acción única de aquellos que integran a un partido político o de los que se ocupan netamente a este oficio, es también responsabilidad de la ama de casa, del profesional, del estudiante, del hijo, del padre, de los líderes comunales, de los líderes religiosos, del señor que lleva la basura al camión, del que maneja el camión, del empresario, la peluquera, la secretaria, la mamá, la abuela, en síntesis todas y todos los que hacemos vida en este proceso de interrelación social.

Definir estos resultados como votos castigos, es incluso mezquino, ya que se desconoce las obras positivas de este Gobierno a causa de la falta de acción de los gobernantes regionales que poco dignifican el verbo que se profesa. Es decir, la acción debe ir en consonancia al verbo. Bien dijo Manuela Sáenz, la historia se construye con acciones, no se cuenta.

Asimismo, se debe considerar que el poder en su exquisita magnanimidad es una herramienta para aplicar políticas que favorecen a la mayoría, es una llave bondadosa amparada en la toma de decisiones acertadas y humildes para que éstas sean aprobadas por esa misma mayoría que confía plenamente en el cambio, pero es preciso asumir roles de corresponsabilidad.

Esta trágica comedia tiene su raíz en la formación avasallante por la competencia desleal con la finalidad del lucro y el poder incitado por el capitalismo que a su vez conlleva al consumismo, el derroche vano, cultura que se traduce en el valor de una persona en función de lo que se tiene: carros, vestidos, casas, yates y mucho dinero y una exquisita imagen vanidosa para despilfarrar. De ahí la génesis de la corrupción que también impacta a aquellos compatriotas que se obnubilan en un cargo y se les “olvida” que están allí para servir a los verdaderos protagonistas todas y todas y de un modo muy ególatra se sirve a sí mismo, traicionando un ideal que profesado, integrando esta quinta fila.

Se cierra el telón con este modesto mensaje: “la bondad se siente en la sencillez que seduce almas con la misma intensidad con la que el poder cautiva a todos los mortales que hacemos vida en este circo de pasiones, sentires, ambiciones, supremacías e ideologías que dividen causas y objetivos de vida" [2].

1. Termino que se atribuye a la cuarta fila que en la primera guerra mundial fungió a favor del enemigo. En estos tiempos esta definición se le otorga a quienes dentro de un sistema político y social sirven a grupos adversarios.
 
2. Expresión de la autora.

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