12 de junio de 2007

“ES NUESTRA INJUSTICIA LA QUE SE REVELA CONTRA NOSOTROS MISMOS”

Por: Erika Calanche Ramos

Se titula este artículo con palabras que expresó el más apasionado de los hombres que haya existido y que existió en la historia y en los tiempos, hombre revolucionario en su esencia y que ha inspirado a muchos en esta lucha justa de cambios. En su verbo, anunció a hombres y mujeres que la verdad no son los templos ni los grandes imperios, pues, dejó dicho y escrito por sus seguidores, que la verdad es cada ser humano en su propia esencia y conciencia basada en la divinidad del amor.

No obstante, teniendo en cuenta lo que relata la historia, 1974 años después de la crucifixión del Galileo “Jesús de Nazaret”(año 33 DC nueva era), son muchos y dignos los hombres que han logrado concebir esta verdad. Con gran sentir en el alma, se hace referencia a lo antes expuesto, porque la sublime y valuable expresión de mujeres y hombres de nuestra nación y de otros pueblos, es una fiel demostración de que la fuerza de su espíritu late en los corazones de los que ahora claman un mundo más justo.

Es un pesar aún decir, que la historia es la misma sólo cambian los tiempos, pues el ser humano de un modo muy complejo se debate en una lucha constante entre lo bueno y lo malo, es decir, entre el amor y el odio, la humildad y el orgullo, la sencillez y la vanidad, la equidad y la iniquidad, la compasión y la severidad, la libertad y la opresión, entre otros tantos dilemas que de generación en generación, serán motivos para que muchas personas y pueblos oprimidos luchen dignamente en contra de estos templos que se disfrazan de Dios con grandes y majestuosas edificaciones con esencia corrupta, morbosa e indiferente a la dolencia y necesidad humana; en contra igualmente, del imperio mefistofélico que envenena el alma y la conciencia de su pueblo y de otros pueblos seducidos por la ambigüedad de los excesos y la extravagancia consumista que ellos han llamado globalización de consumo.

Pero la historia y la vivencia humana, también dejan claro, que todos los grandes imperios caen y éste imperio caerá por su propia injusticia y los jueces más allá de ser el Gran Dios, será cada mujer y hombre de buena voluntad desde su propia conciencia y el sable que liquidará cada uno de estos fatuos poderosos ha sido y serán sus propios vicios, sus propios venenos, pues la vida misma es un sabio proceso de causa y efecto.

Por otra parte, se hace honores en este texto a las valiosas y valiosos, heroínas y héroes, libertadoras y libertadores de los pueblos que yacían en el despotismo, en nuestra fértil tierra venezolana y más allá latina y sur americana: Manuelita Sáenz, Guaicaipuro, Miranda, Bolívar y muchos otros que encabezaron el inicio de una gran batalla que hemos heredado. En este sentido, nuestra patria colmada de tanta injusticia decidió en 1999, a través del sufragio escoger un líder que al igual que su gente clamara a viva voz por estos cambios radicales necesarios para que aflorara con pasión el amor, la bondad, la responsabilidad humana, la equidad y la soberanía, en otras palabras, emerja como el Ave Fénix (mitología griega) desde sus propias cenizas, la democracia participativa que no es más que el mismo “Socialismo”.

En este orden de ideas, el Socialismo es en su propia esencia, todo lo que profesó el gran Maestro Jesús, es lo mismo que hoy los líderes del bien expresan, entre tantos y aunque no sea reconocido por un sector, los venezolanos patriotas y me incluyo a través del sufragio legítimo elegimos un líder Hugo Chávez que hoy nos representa como presidente de nuestra República Bolivariana, quien nos manifiesta este sentir social que expongo, y téngase bien en cuenta que no se pretende comparar un hombre con otro, simplemente se expresa con la verdad, que en nuestros pueblos latinos de un modo general han emergido mujeres y hombres que lideran y gobiernan nuestros países del sur para unificar el bien social y que a su vez han asumido con responsabilidad lo que muchos claman en silencio con hambre, pobreza y necesidad, consecuencia o efecto de los excesos o causas de la minoría.

Asimismo, es preciso aclarar que en estos tiempos se suman a estos poderes oligárquicos lo que ellos mismos denominaron cuarto poder (Mass Medias) o Medios de Comunicación, pero no al servicio de las masas, sino al servicio del monopolio y como en muy repetidas oportunidades se ha dicho, simplemente es un cuarto poder que oferta una vitrina que deteriora los valores y principios humanos. Sin embargo, se induce que el ingenio tecnológico en toda su esencia de innovación, no debe ser recurso alienante y para la corrupción, por el contrario debe ser una herramienta para la educación, la formación, la interrelación de valores y culturas, el entretenimiento y la información.

En consecuencia, deben ser estos medios, el reflejo de todos los seres humanos sin distinción de clases sociales, sin distinción de razas, ni prejuicios o complejos que marginan la naturaleza a la que se debe todo ser humano: amor, igualdad, justicia y libertad, siendo éstos, los principios que motivan a las mayorías. Y es necesario ser reiterativo en esto, tal y como se señaló en párrafos anteriores, es un asunto de causa y efecto, es decir, todos somos un todo, tanto los ricos como los pobres, por ende, la infección de un sector también se refleja en el otro sector, es decir, afamado imperio, is the feed back.

Todo lo expuesto no es novedad alguna, pues se ha dicho y se dice actualmente con plena libertad, se ha escrito y se escribe actualmente con plena libertad, se ha deliberado o debatido y se delibera o debate actualmente con plena libertad, claro teniendo en cuenta los últimos acontecimientos, se exceptúa en estos procesos para un dialogo consensual (debate) a los soberbios y orgullosos. Pero, la libertad es violentada y sesgada por el imperio. Y pobre de aquellos líderes que en tiempos pasados y aún hoy en plena libertad, expresen en las grandes organizaciones mundiales los abusos, libertinajes, atropellos y crímenes de los tiranos, porque serán colocados y expuestos de un modo radical en el muro del absolutismo, muro que no es formado con rocas ni cementos, pues, este muro de la nueva era es ese cuarto poder (lacayos), que aniquila, extermina y expulsa de la palestra estas voces que profesan la verdad, este muro simplemente silencia toda voz justa. En tanto, detrás del muro los estrategas del gran poder a espaldas de los silenciados.

Definitivamente, el motivo de estas palabras libremente expuestas y escritas, las inspira mi hijo, tus hijos y los hijos de todos los pueblos que los inicuos llaman “tercermundistas” y que los justos llamamos “nuestra tierra digna”, que los apátridas gritan sin fundamento ideológico “dictadura” y que los patriotas cantamos “patria y socialismo” y me niego a decir muerte porque nos debemos vivamente a este logro humano, y sin el Socialismo, tendremos el letargo de la democracia representativa que es muerte en vida. En conclusión, les obsequio estas palabras que nacen de mi alma para la reflexión: “He visto los ojos de aquel mirar con desprecio y asco el rostro desfavorecido de aquellos que en igual condición que aquel, necesitaba ser atendido con la mano misericordiosa del amor” Erika Calanche Ramos (2007).

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