6 de noviembre de 2007

SEÑORES CONSPIRADORES EN VERDAD LES DIGO: SOMOS VICTIMAS DE NUESTRAS PROPIAS INJUSTICIAS.


“Es lamentable decir que el primer eslabón de la política es la traición” el autor.

Por: Erika Calanche Ramos

En el desarrollo de este artículo, considero prudente la expresión desde el sentir y me disculpo si me desprendo de las normas profesionales de la objetividad, en tanto, les digo a mis estimados lectores como bien dijo una apreciada persona, la traición está presente en todos los niveles de la vida, no sólo en el medio político. Aunado a ello, confieso que un querido amigo y aflictivamente opositor hace un año me expresó su desacuerdo en cuanto a mi admiración e idealismo hacia la imagen y significante del Señor Isaías Baduel quien es cuestionado ahora con tristeza y decepción, pues una vez manifesté: “estoy profundamente enamorada de este proyecto de país, de Chávez y de Baduell” y el estimado refutó diciendo: “comprendo que estés enamorada de todo esto, pero no te enamores de Baduell” su rostro decía más que sus palabras y con pena les digo, ese amigo no erró.

Continuamente, tal y como se titula este artículo y como se ha dicho en otros escritos somos victimas de nuestras propias injusticias, es decir, nuestro proceder nos condena o nos vanagloria. En este sentido, la deslealtad más allá de ser juzgada por el Gran Dios, es arbitrada por mujeres y hombres de buena voluntad desde su propia conciencia y son los propios vicios y venenos los que liquidan a los alevosos, pues la vida es un sabio proceso de causa y efecto. Igualmente, debo expresar que lo sucedido con el Señor Raúl Isaías, no es más que un ejemplo de lo que significa estar preso en la condición propia del ser, es por ello que la libertad debe concebirse como un hecho de valor y conciencia humana, lo que se es y para que se está.

Sin embargo, en estas líneas no se pretenderá en lo absoluto redundar en lo que ahora se ha convertido en un show mediático para los mass medias de la derecha y en una campaña de contraposición en los medios oficiales, pues ayer escuchamos simplemente a un hombre expresar un discurso diseñado por el poder eclesiástico de nuestro país, de la extrema derecha y de los impíos de la casa blanca blanquita de Bush. Nada que no se haya escuchado antes. En este orden de ideas, fue una falta de convicción propia del personaje que se prestó en esta ocasión para representar la imagen de este patético discurso, que subestima el sentir del pueblo venezolano y engalana de manera grotesca la maniobra lúgubre de la oligarquía venezolana.

Tampoco se procura condenar el nuevo rostro político que desea mostrar el señor Baduell, pues ha quedado claro una vez más el exceso de los derechos de libertad que existen este país, para no decir bochinche como expresó con plena molestia nuestro prócer Miranda – sin pretender con lo expuesto desacreditar al gobierno actual – pero lamentablemente debo decir, que la inconciencia, el egoísmo, la corrupción y la injusticia en este despiadado juego por el poder fácilmente pervierte el alma de muchos.

Caramba, es tan preciso y sencillo el significado propio de los cambios que han propuesto nobles y grandes mujeres y hombres en el transcurso de la historia y tan complicada su comprensión; señores es un factor de conciencia y de valores humanos. En este sentir, debo señalar entonces, que seguirá siendo en vano las labores de estas personas justas para con las mayorías; por ende, las historias seguirán siendo las mismas excepto que cambiaran sus tiempos, protagonistas y claro el hilo de la traición no cesará. Sin embargo, no trato de plasmar pesimismo, por el contrario invito a la reflexión siendo la esperanza la bandera de la mayoría y a ella me aferro para no caer en este proceso de vida a la que muchos nos debemos.

Asimismo, exhorto a los venezolanos a no caer en el mefistofélico juego del poder y avocarnos con pasión y con amor al proyecto humano y social al que nos debemos, pues depende de nosotros madres, padres, hombres y mujeres de esta nación sembrar valores, consolidar bases legales que protejan nuestra integridad y calidad de vida y hacerlas cumplir cabalmente en todos los espacios e instituciones gubernamentales, ya que de esta manera, nos reivindicaremos con la esencia de las leyes y terminaremos con la cadena generativa de nuestra sociedad de letras muertas.

Finalmente, considero que los partidos de oposición de éste país y el poder eclesiastico, se basa en las teorías políticas de Charles Talleyrand (1754 - 1838), quien planteo: "La política en el fondo no es más que un modo de agitar al pueblo antes de usarlo”.[1]

1. Para conocer quién fue el mencionado estadista y político frances se recomienda consultar la siguiente página: www.biografiasyvidas.com/biografia/t/talleyrand.htm


1 comentario:

Carolina Designer dijo...

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